miércoles, 4 de diciembre de 2013

Autista gramatical.

Lo difícil de ser autista gramaticalmente, es que el sol sigue reflejando en los lentes chuecos que ya no protegen mis ojos desorbitados, además esta mañana no desayuné y tengo frío. Quería jugar al fútbol pero me enamoré de un cepillo de dientes azul que vi en el super mercado, pero luego observé un atraco en la otra acera y empecé a lanzar aullidos, pero mientras pasaba la calle para ayudar, recordé que me había enamorado de algo más real, caí de rodillas al suelo y empecé a llorar.

Es tan irónico que sea un autista gramaticalmente y que esté creando esto; Contado lo que me sucede. Aunque sí hablamos de autismo gramatical, la mayoría de ustedes serían como yo. Se nos caen los pantalones cuando es necesario escribirle algo a alguien, contarle algo, invitarle un café o solicitarle alguna putada, resulta tan difícil escribirle de forma concreta a quien queremos, somos autistas gramaticalmente.

Es más irónico aún que sea un autista gramaticalmente, cuando de por sí ya soy autista. Vivo de los errores que cometo y convivo con ellos, y en este momento pienso en si tal vez en este día me tropiece con por lo menos alguien que me quiera hablar, aunque sería extraño que lo hiciera aún sabiendo que no podré sostener una conversación con él o tal vez ella. Vivir de errores no resulta tan malo al final, porque lo bueno se da por pura casualidad, además es inútil querer planear algo porque al final pierdo el rumbo y en realidad no sé si esto sea real.
Al parecer sí lo es, pero veo todo más nublado, estoy muerto.