domingo, 18 de mayo de 2014

No puedes.

En la madrugada me di cuenta que no puedes con los caminos rocosos.

No te alcanza la luz de luna para caminar sin perderte en el bosque,  no puedes con tanta locura, ni mucho menos con la desmesura. Necesitas sentirte tan segura para dar el siguiente paso que te demoras en recorrer el paso de calle a calle en toda una vida. Tal vez los pasos que has dado sean más acertados, si es que hay algo acertado en la vida. Pero de qué se trata el camino si no es de caer en un barranco, limpiarse y volver a subir, qué sería del progreso sin errar.

No puedes caminar sobre la cuerda floja y soportar la espera para ver que se encontrará al final, te desesperan las ganas de ver hacia bajo y  que sin suerte te encuentres con el abismo profundo de tu mayor miedo, el errar. Tú no le diste valor a mis demonios, los veías como un obstáculo, algo a lo que había que arreglar, sin saber a fin, que son parte fundamental de lo que nos unió.

sábado, 17 de mayo de 2014

Bardo en su mayor expresión.

Paso a paso cada sol, cada luna, me acercan más a lo que tanto odié, uno más, conformidad, "felicidad". Pero algo se mueve debajo de la cama, y no me deja descansar, tristeza, realidad, Bardos, cuentos de hermanos muertos, noches en vela, mujeres folladas en un mismo cuarto, éxtasis real, desorden, ventanas ciegas, días oscuros ¡Qué días oscuros!  Cuánta falta me hacías, en tantos soles y en tantas seguridades.

Una a una, cada día, o el mismo día. Una quiere todo el día, la otra tan solo medio día. Una necesita extasiarse toda la vida, pero la propiedad nunca ha sido solo mía. La otra busca una noche nada más, yo no desespero y qué más da. Samantha y Sara, van y vienen a la par. Tantos dedos mágicos, cobijas sucias, sudor, gemidos sordos, tantos sí, y tanto silencio, tantas lenguas, tantos nombres, tantos apodos, un crucifijo, dos rosariosuna sola lista y un solo ser.

Tanta soledad inquieta, segura y firme como la montaña, pero tan móvil como unos ojos cuando mienten, más días esperando a que por fin, y que no fuera el fin de noches sin dormir, con el olor a café recién preparado, cigarrillo mentolado y sudor entre cobijas. Compañero fiel, Bardo fuerte, brujo poderoso, fidelidad a tu mortal creador, sabía que estabas allí, justo en frente de la puerta.